La circunstancia de la lengua quichua en el tema educativo, es muy dispar en cada uno de los países quichuahablantes. Estados como Perú, Ecuador y Bolivia vienen llevando a cabo vivencias en el sector educativo ya hace ya varios años lo que permitió, realizar evaluaciones y, en algunas ocasiones, un replanteo de estas proposiciones educativas.
No se puede decir lo mismo en la situación de la República Argentina. Distintas situaciones han impedido o truncado el avance de proyectos académicos en esta lengua: una concepción racista y discriminatoria del lenguaje; el ajustado rango de las indagaciones académicas sobre lenguas aborígenes; la circulación de material bibliográfico indebido y obsoleto; las reglas educativas europeizantes con bastante más de un siglo de arraigo; el poco estímulo para la formación superior en sociolingüística, y la carencia de definición científica en relación a objeto, teorías y métodos de lección en relación con las lenguas originarias