La educación sanitaria se definió como “la traducción de todo
lo que se conoce sobre sanidad en rectas normas de conducta individual
y colectiva a través de la educación” Si se permite esta definición, es
lógico sospechar que los programas de saneamiento en que se ha logrado con éxito, tuvieron siempre un aspecto de educación sanitaria. Entre otras cosas, un sanitarista ejecuta tarea de educación sanitaria cuando persuade a un habitante de su jurisdicción a que construya una letrina acorde a los
principios sanitarios. Del mismo modo, cuando consigue que el encargado
de un mercado cambie los procedimientos poco higiénicos por otros científicamente satisfactorios, ejecuta tarea de educación sanitaria.

El Educador Sanitario es un profesional que tiene conocimientos:

­- Del sector biológico, psicológico y de Saneamiento ambiental necesarios para afrontar las acciones preventivas y en relación a la salud individual y de la sociedad.

­- Sistemáticos de las cambiantes antropológicas y culturales que influyen en las interrelaciones armónicas del hombre con su medio.

­- De técnicas de exploración que le permitan el manejo correspondiente del contexto.

­- Básicos referidos a teoría y costumbre didáctica aplicadas al tema profesional concreto.

­- De técnicas de trabajo interdisciplinario que le permitan complementarse en proyectos referidos a la promoción y prevención en salud.

­- De los argumentos de los medios de comunicación y de los modelos de comunicación y su incidencia en la configuración del mensaje educativo.